Reconstrucción mamaria

Reconstrucción mamaria

Toda acción quirúrgica sobre la mama implica un gesto plástico. La mama está en íntima relación con la feminidad y la imagen corporal de la mujer, por ello la reconstrucción mamaria forma parte indisoluble del cáncer de mama. El concepto de reconstrucción mamaria está en constante evolución y en los últimos tiempos no se limita únicamente a la reconstrucción de la mama, si no también al tratamiento de la secuelas de la mastectomía y linfadenectomía, mediante el tratamiento del linfedema.

La reconstrucción mamaria puede realizarse de forma inmediata o diferida. La primera, consiste en la reconstrucción en el mismo momento de la mastectomía y la diferida, en un segundo acto quirúrgico, una vez finalizado el tratamiento oncológico. En lo que a reconstrucción mamaria se refiere, podríamos dividir las técnicas en 3 grupos:

  • Reconstrucción con tejido autólogo.
  • Reconstrucción con expansores y prótesis.
  • Reconstrucción mixta.

Reconstrucción con tejido autólogo. Colgajo DIEP

Aunque existen otras técnicas, el colgajo DIEP, es el más utilizado en reconstrucción con tejidos propios y podría considerarse sobre el papel ,como la técnica “ideal” en reconstrucción mamaria, aunque en la práctica hay que tener en cuenta multitud de factores.

La intervención consiste en la reconstrucción mamaria utilizando el tejido dermograso abdominal, que se transplantará mediante técnicas microquirúrgicas hasta la región mamaria, recreando de esta forma, una nueva mama. La principal ventaja, es que nos permite conseguir una mama con una textura y forma natural que va a envejecer de una forma más parecida a la mama contralateral y que va a variar con los cambios de peso. Además, se añade el beneficio estético de retirar el faldón abdominal. La candidata ideal para esta técnica, sería una mujer de mediana edad (35-65 años), con buen estado de salud y ligero exceso dermograso abdominal. Otra ventaja añadida, es que en el mismo acto quirúrgico se puede realizar el transplante de ganglios desde la zona inguinal, para tratar el linfedema.

Reconstrucción con colgajo Dorsal Ancho

Es una técnica quirúrgica mixta, que combina el uso de tejido autólogo y prótesis desilicona y que consiste en la transposición del músculo dorsal ancho y una paleta cutánea, desde la espalda a la región mamaria. El colgajo miocutáneo conferirá la cobertura cutánea y muscular a la nueva mama y la prótesis el volumen. Es una técnica segura, que consigue reconstruir la mama en un solo tiempo quirúrgico, de forma rápida y eficaz. La cicatriz resultante en la espalda, queda oculta por el sujetador o biquini.

Reconstrucción mediante expansor tisular

Un expansor mamario es un tipo de prótesis temporal, que se coloca vacío, en la zona mamaria y se va insuflando con suero fisiológico, de forma paulatina y ambulatoria, a lo largo de varios meses , expandiendo la piel hasta alcanzar el volumen mamario deseado. Una vez alcanzado dicho volumen, el expansor se recambia por una prótesis de gel de silicona. Dicha técnica quirúrgica, consta por tanto, de un mínimo de dos intervenciones, la primera para colocar el expansor y la segunda para recambiar éste por una prótesis. Como ventaja, podríamos señalar que se trata de intervenciones cortas (menos de 1 hora). No aconsejo realizar esta técnica sobre mamas que hayan recibido radioterapia.

Todas estas técnicas se pueden asociar a la cirugía del linfedema.

Tratamiento del linfedema

El linfedema es la acumulación de linfa en los espacios intersticiales (área existente entre las células de un tejido) dentro del tejido celular subcutáneo, producido por la insuficiencia del sistema linfático. En nuestro medio, la principal causa es la secundaria a tratamientos oncológicos aplicados en región inguinal o axilar, como la linfadenectomía o radioterapia en la zona. Dichos tratamientos son frecuentes en el cáncer de mama y melanoma.

El linfedema se traduce en un aumento de volúmen de la extremidad y desaparición de los relieves , produciendo pesadez, limitación de la movilidad etc. Hasta hace unos años, el tratamiento se limitaba a medidas conservadoras (terapia física) mediante masajes de drenaje y presoterapia. Con el desarrollo de la microcirugía, se ha conseguido añadir otros tratamientos con resultados esperanzadores:

  • Transplante de ganglio.
    Consiste en la transferencia microquirúrgica de unos ganglios prescindibles de la zona inguinal superficial, a la zona axilar (en el caso del cáncer de mama). Dicha técnica se realiza bajo anestesia general y puede combinarse perfectamente con el colgajo DIEP u otras técnicas de reconstrucción mamaria.
  • Anastomosis linfático – venosas.
    Consiste en unir los vasos linfáticos superficiales de la extremidad afectada, con venas superficiales, para drenar la linfa a través del sistema venoso. La intervención se realiza a través de unas pequeñas incisiones en el antebrazo y se puede realizar bajo anestesia local en régimen ambulatorio.

Tras dichas intervenciones es importante someterse a un programa de rehabilitación.

Cirugía de simetrización

Un concepto fundamental en reconstrucción mamaria, es la búsqueda de la simetría entre ambas mamas, siendo habitual la realización de procedimientos sobre la mama contralateral, como aumento mamario, reducción, mastopexia etc.

Reconstrucción del Complejo areola pezón (CAP)

La areola se reconstruye mediante la obtención de piel de la zona inguinal y el pezón con un colgajo local. Es una intervención que se realiza bajo anestesia local de forma ambulatoria.

Procedimientos adicionales

Lipofilling

Consiste en la obtención de grasa de la paciente que tras procesarla se infiltra para rellenar defectos parciales a nivel mamario.

Reconstrucción de defectos parciales o cirugía oncoplástica

Consiste en la aplicación de técnicas de cirugía plástica, para reconstruir defectos mamarios parciales, como ocurre en las pacientes sometidas a cirugía conservadora y radioterapia. Lo ideal, es realizar esta intervención de forma inmediata (en el mismo momento de la resección tumoral y antes de la radioterapia), pero desgraciadamente esto es lo menos frecuente, por lo que lo habitual es que nos encontremos con mamas radiadas en las que haya que aportar tejido sano vascularizado a la zona.

¿Cuál es la mejor técnica para reconstruir una mama?



Desde mi punto de vista, no existe una técnica ideal, para todas las pacientes si no que hay que individualizar cada tratamiento
. Hay que evaluar multitud de factores, como las características físicas y hábitos de la paciente, estado de salud, tipo de tumor, tratamientos adyuvantes, momento de la intervención etc, y con todo ello, determinar la técnica que mejor se adapta a nuestra candidata. Es importante, que el cirujano plástico que vaya a realizar la reconstrucción esté familiarizado con las distintas técnicas quirúrgicas y domine la microcirugía para poder ofrecer la opción más adecuada.

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